| CATACUMBAS EN LOS 2000 |
|
|
|
Cuando se visita las Catacumbas, en especial las que se encuentran en la ciudad de Roma, uno no puede quedarse indiferente frente a esos vestigios. Las catacumbas fueron una respuesta de los primeros cristianos frente a la persecución de Roma. Ante la imposibilidad de poder practicar libremente su fe en Cristo, estos hermanos se refugiaron en los sótanos y subsuelos de las ciudades, lugares poco frecuentes pero seguros para ellos. Era en esos sitios donde Alababan y Adoraban a Dios; y también aprendían y enseñaban la Palabra del Señor. También fue la iglesia primitiva la que creó los Epitafios. La persecución y el peligro era tal que cuando moría uno de los hermanos, era enterrado en estas Catacumbas y para evitar que no sea conocida su identidad y poner en peligro a su familia y a los otros, ponían en las lápidas pensamientos que resumían la vida del difunto. Es así como encontramos en las lápidas escritos como: “Aquí yace nuestro maestro fiel y sabio en la Palabra”,”Padre abnegado, esposo fiel y hermano humilde en el servicio”, “Mujer de oración en gracia con Dios”, etc., etc.… Solo por estás referencias los hermanos podían conocer la identidad del que yacía en esa tumba. Podríamos creer que las Catacumbas pertenecieron a una época ya pasada, pero no. En los años dos mil, todavía hay cristianos que se refugian en catacumbas para poder alabar con libertad a Dios. Y no son catacumbas en países lejanos, sino que eso sucede aquí en Francia. ¿Quiénes son estos cristianos que se refugian en subsuelos para libremente practicar su fe? Ellos pertenecen a la comunidad árabe; que frente a la persecución de su propia comunidad, vuelven a la práctica de las catacumbas como en los principios de la era cristiana. Fue un conmovedor reportaje que miramos en la televisión de estos hermanos perseguidos que practican fervientemente su fe en los subsuelos de sus barrios. Porque el peligro de ser descubiertos como cristianos significa la muerte, por eso se reúnen de noche para evitar ser vistos. No pudimos evitar que una lágrima corriera por nuestro rostro viendo como estos hermanos alababan devotamente a Dios. El Pastor que dirigía esta congregación se llamaba Mohamed, ¿ironía del destino o de Dios? Levanta una oración por ellos. CRV |